Recomiendo este restaurante a 100%. Almorcé en Chez Germaine hace unas semanas con mi familia y la pasé genial, el camarero fue muy atento y nos dio ayudó a resolver nuestras dudas. El servicio fue excelente y el tiempo de espera fue normal (no es un fast food, pero tampoco sentí que esperé demasiado). La comida estuvo increíble, auténtica comida francesa, con mucho sabor y de buena calidad. Para finalizar, el café estuvo perfecto, nada que añadir. El precio está dentro de lo normal, vale cada euro. Definitivamente volveré.
Moment exceptionnellement juste dans un bistrot qui délivre sa promesse gustative dans un cadre sympathique, ce midi des vacances scolaires. Vaut le détour. On y retournera une troisième fois certainement, à 2 ou plus !